30 agosto 2012

Cinco lugares curiosos de México

Cuando hablamos de hacer turismo en México lo primero que nos viene a la cabeza es la costa caribeña. Nombres como Riviera Maya, Cancún o Playa del Carmen nos resultan ya muy familiares. Los que no se conforman con el sol y las aguas turquesas, y aspiran a conocer un México más profundo, se acercan a San Cristóbal de las Casas. Y los urbanitas que buscan una ciudad voraginosa reservan unos días para el DF. Sin embargo, un país tan grande y complejo como este tiene muchos lugares asombrosos. Aquí van algunas recomendaciones para aquellos que tengan muchos días o que no quieran tostarse demasiado en la playa.

1. Museo Subacuático de Arte Contemporáneo (MUSA) (Quintana Roo). Si hemos sucumbido a las playas de Quintana Roo tal vez podamos reservar una mañana para acercarnos a este peculiar museo, único en el mundo. Se encuentra en el Parque Nacional Marino, y bajo sus aguas se hayan algo más de 300 esculturas. Para sumergirnos en este onírico paisaje basta con que llevemos bañador y unas gafas de bucear. Los que aguantan bien la respiración disfrutaran más del lugar.

2. El pueblo sepultado de San Juan Parangaricutiro (Michoacán). Hace apenas cuarenta años, en 1973, el volcán Paricutín despertó de su letargo y sepultó la población vecina bajo la lava. De aquella catástrofe sólo se salvaron las torres de la iglesia, que por magia divina aún hoy se conservan incrustadas en la roca. Actualmente los vecinos de la zona viven en el Nuevo San Juan Parangaricutiro, pegado al pueblo desaparecido, y lejos de estar tristes por aquella erupción deben estar agradecidos, puesto que el municipio vive gracias al turismo.

3. La cueva de los cristales (Naica, Mexico). Se podría definir como la Capilla Sixtina de los espeleólogos. Esta cueva, situada a 300 metros de profundidad, contiene cristales de selenita de grandes dimensiones. Aunque la media de estas columnas es de unos seis metros por bloque, alguna llega a los once. Fue descubierta en el año 2000 y de ella se extrae plomo. La escena es preciosa, pero no debe ser muy agradable la visita si tenemos en cuenta que la temperatura oscila entre los 40 y 50º y la humedad sobrepasa el 80%.

4. La Isla de las Muñecas (DF). Hay pocas cosas que den más miedo que decenas de muñecas colgadas de árboles y arbustos. Pues bien, cerca de los canales de Xochimilco hay una zona que responde a esta descripción. La leyenda cuenta que años atrás una niña se ahogo aquí y que un vecino empezó a dejar muñecas en su recuerdo. Este personaje, Julián Santana Barrera, murió en el año 2001, y colocaba en los árboles las muñecas que encontraba en las basuras para ahuyentar a los malos espíritus y para conseguir buenas cosechas. ¿Alguien se atreve a pasear por este paraje?

5. Fiesta de los muertos (San Andrés de Mixquic, DF). Y acabamos esta lista con una tradición y no un lugar. Al hilo de espíritus y seres del más allá, cabe hablar de una tradición mexicana bien curiosa. Esta celebración combina los antiguos ritos aztecas con la tradición más moderna, la cristiana, y tiene como objetivo rendir culto a los muertos. Antiguamente en esta población se sacrificaban prisioneros de guerra en honor a la diosa de la Muerte. Hoy día, la celebración es más moderada, pero no por ello aburrida, y atrae anualmente a miles de turistas nacionales y extranjeros. El 1 y 2 de noviembre los lugareños adecuan las tumbas de sus difuntos, ornamentan sus casas y construyen altares donde dejaran ofrendas. Mariachis amenizan la velada mientras se celebran concursos de calaveras de cartón y se acompaña un cortejo fúnebre. Aunque la fiesta de esta localidad sea de las más famosas, en casi todo el estado mexicano se celebra el día de los Muertos.